La R tiene mucho cuento

Hoy os voy a dar algunos consejos para que, a través de juegos, los niños y los profesores, puedan practicar lectoescritura.

Antes de nada me presento:

Mi nombre es Lola Marqués, soy logopeda y maestra y ahora también escritora de un cuento infantil llamado “La R tiene mucho cuento”, para practicar pronunciación, conciencia fonológica y muchísimas cosas más.

Siempre defiendo que en el aprendizaje de la lectoescritura es muy importante crear una buena base, unos buenos cimientos para que luego no se tambalee lo aprendido.

A menudo me encuentro con niños que comienzan a leer sin tener esta base y luego los errores al leer y escribir se van haciendo una montaña. Es cierto que hay niños que tienen un ritmo diferente y puede que parezca que no lo necesitan, pero creedme: si vuestros hijos practican conciencia fonológica antes de leer y escribir, todo fluirá.

Mi cuento “La R tiene mucho cuento” está escrito con rimas y pensado para que los niños practiquen esa conciencia fonológica que os he comentado. Por lo que, a los profesores de música y a los propios padres, os animo a incluir en canciones estos aspectos: pensar rimas con las que crear vuestras propias canciones.

Parece una tontería, pero para que puedan saber si oso rima con hermoso, necesitan hacer una tarea complicada.

¿Cómo lo hacemos?

Vamos a pensar dos palabras que rimen y, al decirlas, vamos a exagerar el final de la palabra.

Como al principio les va a costar encontrar ellos mismos más palabras que rimen, podemos decirles nosotros las palabras y que ellos piensen si riman o no:

– Vale, ya tenemos oso y hermoso. Y maravilloso, ¿rima con oso y con hermoso?

– Y cabeza, ¿rima con osoooooo, hermosoooooo y maravillosooooo?

Pues no rima: cabezaaaaaa-osooooo
(y alargamos de forma exagerada los finales que deberían rimar para que se den cuenta de lo que les estamos pidiendo).

Poco a poco ellos mismos van a ser capaces de buscar palabras que rimen.

Una vez que tenemos esas palabras que riman, vamos a crear nuestras estrofas.

Como deben tener más o menos el mismo número de palabras, esto también nos viene genial para crear conciencia léxica, es decir, que los niños aprendan a separar las palabras de las frases.
¡Seguro que os ha pasado que cuando los niños comienzan a escribir, han escrito media frase en una sola palabra!

Por este motivo podemos enseñarles, incluso antes de leer y escribir, que las palabras son unidades separadas.

¿Y cómo le hago ver las palabras cuando hablo?

A mí me gusta coger un objeto cada vez que decimos una. Pueden ser bloques de construcción, lápices de diferentes colores o tapones de botellas.

Vamos a decir con ellos la frase en alto, cogiendo a la vez los objetos para separar las palabras:

– Venga, vamos a inventar una frase que tenga cinco palabras y que la última palabra sea “oso”:
había una vez un oso… ¡Bien! Esta tiene cinco palabras.

Vamos a pensar otra que también tenga cinco palabras, que tenga que ver con la anterior y que la última palabra sea “maravilloso”: que era maravilloso… ¡Oh! No, esta solo tiene tres palabras. Vamos a intentarlo otra vez: que era enorme y maravilloso…

Como estamos cogiendo objetos, es muy fácil saber si tienen o no las palabras que queremos.

Bueno, pues ya el resto sí que es cosa vuestra. Yo sólo os he dado una pequeñísima idea para ir creando esa base tan importantísima de la lectura y escritura.

Y recordad que si queréis más, podéis obtener mi libro “La R tiene mucho cuento”, con el que también tenéis la posibilidad de adquirir unos cuadernillos en PDF para trabajar conciencia fonológica y comprensión lectora aquí>

Author: #11

El blog del Instituto de Música Online.

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