Inventa tu propia partitura…y parecerás un caradura

Caradura 1: Anthony Braxton

Aprender Lenguaje Musical -o la Solfa que decía mi abuela- es algo duro pero necesario después de 15 años, 369 dictados melódicos y 132 armónicos, octillos, grupetos, decrescendo y amalgamas de cualquier pelo, para poder sonreir condescendientemente con aire de persona superior cuando alguien dice que Despacito debe de ser una buena canción si a todo el mundo le gusta.

Y es que, saber leer partituras siempre se ha considerado como lo más de lo más, algo que da un caché musical definitivo (aunque en el currículum va situado entre andar en bici y saber atarse los cordones de los zapatos).

Para Elisa de Beethoven. ¡Cuánta magia pedalada y semicorcheada!

El caso es, que muchos músicos ven esto y se les queda corto. Y deciden que ellos son mucho más molones y se inventan sus propias partituras.

¿Y quiénes son estos sujetos? Tranquilos. Sé que ardéis en deseos de saber más así que el dr. Terwilliker ha seleccionado una serie de Caraduras Partituriales para que estéis al día de esta práctica.

Hoy…

ANTHONY BRAXTON

– ¡Qué bueno que soy, y que poca importancia me doy!

Anthony, -Toñito para los amigos- es considerado músico de jazz, aunque se ha estudiado las garrapateas de todos los colores así que es capaz de tocar con cualquiera en cualquier situación. Si vosotros fueseis capaces de esto, ¿no os vendríais arriba como él?

Vamos a ello. La primera es facilita.

  • 1. Colorines varios y números escalares.
  • 2. La línea curva rompe la monotonía. El espíritu libre no se deja encorsetar.
  • 3. Partitura total. Totalmente ilegible. Pero espiritualmente transpirable.

Pero a ver. Esto no debe ser el capricho de un día. Debe de haber alguna explicación.

Puede ser, pero la desconozco. Sí puedo añadir que ademas se trata de un multiinstrumentista -convierte en música cualquier objeto que toca, sobre todo de viento-.

Quizá hay reside la clave… Os dejo con unas fotos suyas que quizá os aclaren el tema.

¿Qué hubiera sucedido si de pequeño le hubieran regalado un kazoo o unas castañuelas en vez de un saxo?

Nunca lo sabremos.

Nunca nos perdonaremos que no lo hicieran.

Mira esto también, friki:

Author: Dr. Terwilliker

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