Violeta se fue a los cielos, de Andrés Wood (2011)

Violeta Parra fue una cantautora, folclorista, recopiladora y artista, figura clave en la reivindación de la cultura autóctona como motivo de orgullo e identidad popular.

Y para mostrar su vida -tan compleja o más que su obra-, los responsables del film debieron pensar que no sería suficiente con realizar un biopic típico que ensalzara las grandezas de la artista.

Y acertaron. Porque lo que se propone no es un viaje ordenado y razonadamente comprensivo, sino una amalgama de situaciones que provocan que la película se viva más que se vea sin dar mucho lugar a que el cerebro intervenga. Se trata más bien de una racha de imágenes que golpean al espectador dejándolo en estado de shock y espera hasta el fin de la narración.

El resultado final es una película intensa, como la música de la propia Violeta, y muestra como pocas veces se ha hecho, el vínculo que existía entre lo vivido y lo compuesto, razón por la cual cuando su propia vida se apagaba, igualmente lo hacía su música. Cuando no hubo necesidad, no hubo inspiración.

El montaje es rápìdo -sobre todo en la primera mitad-, la música está insertada de manera muy precisa y siempre diegéticamente, las transiciones entre escenas muy rápidas pero el discurso que transmite gotea poco a poco hasta calar profundo.

Por último, queda la duda de si la actriz, no es en realidad Violeta Parra, tal es la vivacidad de su interpretación.

Una vuelta de tuerca muy agradecida a la manera de contar la vida de una artista genial.

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Author: Jorge de la Torre Sanz

Director del Instituto de Música Online. Pianista, Compositor y Director Musical.

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