Las canciones del verano I

Estamos en el mes de Agosto y es cierto que esto de las vacaciones ha cambiado mucho, cada cual se las coge en la época del año que le va mejor, ya no hay aglomeraciones en las carreteras y el apartamento en Torrevieja ha dejado de ser el emblema de triunfar en la vida. (Si tienes menos de 60 años solo has visto apartamentos en la playa en las películas)

Pero parece ser que hay cosas que no pueden desaparecer por más que se desee como los besos de más de tu abuela rascando con el bigotillo, la coletilla de los amigos del «ya te lo dije» o la canción del verano.

¿Aún no tenéis claro lo que es? Unos señores cishetero de avanzada edad os ayudarán a entenderlo.

Amasijo de letra y música, carente de ordenamiento y cariño, perpetrada por musiqueros contrahechos con el fatuo propósito de conseguir, al ser mezclada con alcoholes y otras sustancias perniciosas, que tu cuerpo se balancee cual masa informe carnosa mientras alcanzas la inevitable afonía junto a otro rebaño de cebollinos que al igual que tú dejaron el cerebro en casa.

RAE Volumen 4. Festejos, veladas y jerigonzas de nuestros lares. (Capítulo 4, párrafo del medio, versículo 7)

Ciertamente, las canciones del verano van ligadas al descanso, a las vacaciones, al alcohol, a no pensar, a olvidar que se tiene dignidad, a olvidar que a día de hoy quedará un rastro en redes de tus peores momentos…¡Todo bueno!

Este podría ser un epitafio ansiado por todos nosotros:

JUAN TICUADO LESCENTE (1991-2021)

Falleció por aneurisma corporal voluntario tras bailar tres días seguidos un popurrí de Mayonesa, El tractor amarillo y Pajaritos en las fiestas de su pueblo.

Divertirse en cuadrilla viene de antiguo

En esta primera publicación de Canciones del verano, nos centraremos en los orígenes así como en aquellas canciones más agrestes o que tienen relación con lo rural. Al disponerlas en orden cronológico podréis comprender como esta perversión se ha ido gestando poco a poco.

LA VACA LECHERA

Año 1946. Posguerra española. El país está sufriendo -las guerras civiles y golpes de estado no alegran a la población-, y necesita distracción. Lo triste es que tener una vaca lechera era el sueño de muchas familias con la hambruna que se sufría en algunas zonas.

Por esto y por «culpa» de Fesser, no puedo sino tener cariño a esta canción.

LA CHEVECHA

Los abuelos de hoy en día se echan las manos a la cabeza con los botellones y la juventud loca. Este vídeo recuerda que también hubo que recogerlos de las aceras. Dirán:

  • ¡Eh! Nuestras borracheras eran más simpáticas
  • ¿Sí? ¿Qué pasa que vuestros vómitos incorporaban flores y olor a Channel nº5?

Por cierto si esta canción la cantan unos alemanes vestidos de tiroleses en el Oktoberfest, la canción sigue siendo igual de «buena». Solo demuestra que lo casposo (a la manera de lo sublime kantiano) es una categoría humana universal.

EL TRACTOR AMARILLO

Confieso que este es un trauma personal. Ver una plaza entera de gente bailando con la cara desencajada de alegría este temazo y ser el único en no hacerlo fue un poco atemorizador. Quizá debería haber bebido alcohol para animarme pero nadie me ofreció nada. Supongo que sería por tener 8 años. O quizá no, porque eran las fiestas de un pueblo.

OPÁ, YO VIAZE UN CORRAL

Muestra de rock rural, el estilo de rock más ridículo de la historia después del rock cristiano. No hay por donde cogerlo.

ALCOHOL

Canción patriotera de borrachera que surge como por ósmosis siempre que se unen varias personas ebrias que no juntan ya ni 3 neuronas entre todas y que suele ser causa de vergüenza ajena al ver al atajo de beodos y de vergüenza propia al despertarse al día siguiente.

Ha sido retomada por las hordas futboleras patrioteras en las que surge como por ósmosis siempre que se unen varias personas sobrias que no juntan ni 3 neuronas entre todas y que suele ser causa de vergüenza ajena al ver al atajo de forofos y de orgullo propio al despertarse al día siguiente (igual deberían hacer algo, ¿no?)

Ahora mismo noto una indigestión brutal fruto de tanta música pesada para el estómago. Creo que la solución será…un mojito. O una clara. O un martini. Sé que me iría mejor una ensalada pero…es verano, no es momento de cuidarse ni guardar las apariencias.

Atentos al siguiente bloque de CANCIONES DEL VERANO. No penséis que la morralla acabó en los 90. El nuevo siglo nos ha dejado bien servidos.

¡Disfrutad de estos días!

Mira esto friki:

Author: Dr. Terwilliker

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