Sobre el 75 aniversario de Bowie

SABÍAS QUE…

el pasado 8 de enero David Bowie habría cumplido 75 años?

Ahora que se ha publicado un disco inédito, Toys, repasaremos 7 curiosidades y medio “argh” de su prolongada, ecléctica y fascinante trayectoria.

1. Las rarezas tempranas

Bowie se hizo famoso con el single de su primer gran éxito, la maravillosa Space Oddity. En los años previos a ese 1969 que lo catapultaría al estrellato del rock, había editado algunas canciones en la línea del pop-rock (aparentemente) tontorrón típico de bandas británicas de la época, como los Hollies, con algunos efluvios levemente psicodélicos de acuerdo con los tiempos. Ya en su primer disco homónimo (1967) se percibe la variedad de gustos, inquietudes y referentes del joven Bowie, y es interesante también ver su estética, que parece presagiar tanto a Austin Powers como a Spandau Ballet… ¿Imposible? Es Bowie. Eso sí: el presupuesto del vídeo parece que fue todo al traje.

2. Lou Reed, ídolo de Bowie

Quizás ya sabes que Lou Reed y Bowie fueron íntimos amigos durante los años 70. Quizás también sabes que la cachonda Queen Bitch, del disco Hunky Dory (1971) está abiertamente inspirada en las canciones de The Velvet Undergound, el grupo que vio nacer al roquero Lou. Quizás te guste saber también que Transformer (1972), que situó merecidamente a Reed en el olimpo de los autores de canciones, estuvo producido por Bowie, y que puedes oír sus gorgoritos a los coros en varias de las canciones, como por ejemplo Andy’s Chest, inspirada en el intento de asesinato de Andy Warhol en 1968. Cerramos círculo. Si prestas atención a los coros, reconocerás la voz de nuestro héroe.

3. Bowie y el cine

Son muchas, y algunas muy interesantes, las incursiones de Bowie en el cine. Entre sus pinitos como actor tenemos la indescriptible película de serie B y ciencia ficción, todo junto, The Man Who Fell To Earth (1976) en la que por supuesto interpreta a un alienígena. Tampoco podemos olvidar a su acercamiento al peinado de Tina Turner en Laberinto (1986), que además tiene banda sonora con numerosas canciones suyas, su retrato de Warhol en el filme biográfico Basquiat (1996) o su vampiro sexy de El Ansia (1983), con Catherine Deneuve, ni, por supuesto, su cameo estelar como moderador de la pasarela en Zoolander (2001). También hay canciones de Bowie que apuntalan escenas de películas, como Cat People en Malditos bastardos (2009); que son incluso piezas centrales del argumento, como Heroes en Las ventajas de ser un marginado (2012), o que directamente son un personaje más, como en Life Aquatic (2004).

Nos quedamos una escena de Mauvais Sang (1986), de Leos Carax, donde una jovencísima Juliette Binoche y Denis Lavant bailan por la calle al song de Modern Love, uno de los singles del disco Let’s Dance de Bowie de 1983.

4. La muerte de Jacques Brel

Bowie admiraba profundamente al cantante belga Jacques Brel, intérprete de Ne me quitte pas entre otros muchos éxitos de la canción en francés. Tanto es así que versionó varios de sus temas. El más especial, y es de hecho una de las canciones más especiales, más emocionantes que interpretó, aparece sólo en el directo de la gira promocional de Ziggy Stardust, con la letra traducida al inglés. Sólo hay que ver la solemnidad, el silencio sepulcral que envuelve el teatro, para darse cuenta de que lo que sucedió allí fue trascendental. El final inacabado de la frase es de gallina de piel. Nunca la grabó en estudio.

5. Transfigurated Noche de Fiesta

La Nochevieja de 1973, Bowie fue invitado a montar un espectáculo con canciones suyas para la televisión estadounidense. Titulado The 1980 Floor Show (lo del año equivocado no tiene explicación), se puede ver en YouTube y es un documento, digamos, inclasificable de rock and roll, vestiditos imposibles, un Bowie en estado de gracia (sustanciológica) e invitadas de gran lujo: Amanda Lear (¡!) y una Marianne Faithfull disfrazada de monja que o bien ha entrado en éxtasis o bien ha tomado un poco, versionando el éxito de Cher I Got You Babe junto a un Bowie vestido de conejilla PlayBoy. ¿Quién da más? Nadie. ¡Nadie!

6. Producing the idiot

Ya hemos visto que Bowie también estuvo al otro lado de la pecera en los estudios de grabación. No sólo tiene en su haber el magnífico Transformer sino que también produjo uno de los discos más importantes de Iggy Pop: The Idiot, su álbum de debut de 1977. De hecho, China Girl, una de las canciones más conocidas de la discografía de Bowie, fue compuesta por ambos en su etapa berlinesa y es uno de los temas del disco.

7. Bowie y Prokófiev: la colabo

A finales de 1977, tras el lanzamiento de Heroes, uno de sus álbumes más importantes y aclamados, Bowie grabó la narración de una adaptación de la obra de 1936 Peter and the Wolf (“Pedro y el lobo”), el “cuento de hadas sinfónico” de Sergei Prokófiev, quien la había escrito, se decía, para acercar la música clásica y de orquesta a los niños. De hecho, Leonard Cohen ya había narrado una versión de Pedro y el lobo en 1960. El sello de Bowie en aquel tiempo, RCA, eligió a su artista más “contemporáneo” para el álbum. La orquesta encargada de interpretar la partitura de Prokófiev fue la Philadelphia Orchestra, dirigida por Eugene Ormandy, quien se mostró bastante reacio a la idea de grabar la obra con un señor al que no conocía de nada, menos aún cuando se enteró de que era una estrella del rock. Con todo, el disco recibió críticas muy positivas, especialmente a la interpretación de Bowie. Una joya extraña, sin duda.

½. Bailando por la calle con pintiñas

Los 80 pasaron factura estéticamente a todo el mundo, Bowie incluido. A pesar de lo que pueda parecernos ahora, entonces él seguía estando a la vanguardia de la moda y de los estilos. Con la excepción, probablemente, de una versión completamente prescindible que hizo con su amigo Mick Jagger del mítico éxito soul Dancing in the Street. La canción original, de Martha Reeves & The Vandellas, era ya insuperable, pero Bowie y Jagger decidieron que era muy divertido y necesario hacer una versión en plan ochentero con su correspondiente videoclip. Y no, la verdad es que no era nada necesario, de hecho sobraba, pero están muy graciosos. Eso sí, el look no pasó desapercibido y Bowie recibió un premio a “señora peor vestida del año”. Esto último puede no ser cierto, pero ¿a que es ben trovato?

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Author: Milena

Girona, 1985. Escribo sobre música y cultura, traduzco y enseño. Me apasionan el soul y la música negra, el rocanrol, los clásicos y los musicales de serie B, entre otros vicios. Inclinación severa hacia lo pintoresco, la purpurina y el chascarrillo.

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