Sobre Dionne Warwick

Si me ves caminar por la calle y rompo a llorar cada vez que nos encontramos, sigue andando. Con este desgarrador verso nos arrulla la voz de nuestra protagonista de hoy, la incomparable y elegante Dionne Warwick, que ayer, 12 de diciembre, cumplió 82 años. 

Miembro de una estirpe artística de muchísimo calado (entre los que figuran su prima, Whitney Houston, o su hermana, Dee Dee Warwirck), fue musa del dúo de oro que formaron Hal David y Burt Bacharach en los primeros sesenta, como por ejemplo en esta versión del mítico I Say A Little Prayer que popularizó la gran Aretha Franklin: 

Sus inicios en la música tuvieron lugar en el sino de su familia, que se movía en los círculos del góspel, con The Drinkards primero y The Gospelaires después. Su dominio del canto ya era evidente entonces: 

Mientras grababa coros para The Drifters, su voz y presencia llamaron la atención de Burt Bacharach. B. B. fue uno de los compositores y productores más importantes de los años sesenta y, en su tándem con el letrista Hal David, facturó innumerables éxitos, como Raindrops Keep Fallin’ On My HeadThis Guy’ In Love With YouAlfieClose To You y muchos otros. Todos ellos, si se quiere, temas de ascensor para algunos, canciones que pueden producir una posterior necesidad de insulina, pero perfectas confituras artesanales para el oyente dispuesto. 

En una entrevista, Bacharach dijo de Dionne Warwick que tenía «un lado sumamente fuerte y una enorme delicadeza cuando canta con suavidad…» y remarcó que no iba a lo seguro, sino que, emocionalmente, le permitía llevar las canciones muy lejos.

Con su colaboración, Warwick llegó al estrellato y sacó numerosos éxitos, como Anyone Who Had A Heart (que también grabó mi adorada Dusty Springfield). 

A finales de los 60 y durante los 70, Warwick gozó de mucha popularidad con sus discos y singles, como es el caso de Alfie, uno de sus mayores éxitos. Como se trata prácticamente de standards del género ligero, numerosas cantantes de nivel editaron sus propias versiones, pero la Warwick siempre está en el podio. 

En los 80, ya lo sabemos, la laca y los sintetizadores hicieron mucho daño, pero la voz de Dionne Warwick consigue erigirse por encima de la maldad… o casi, en esta versión de un tema de… sí… los Bee Gees. 

En la voz de Dionne Warwick están las mejores cualidades para un cantante: claridad de sonido impecable; una potencia marcada y bajo el control total de su intérprete; capacidad para el derroche y para la contención; un dominio tal que le permite jugar con el ritmo y la afinación a placer, todo en una misma artista.

Brío y elegancia, tal y como la describieron en la revista Time en 1965. Un gusto que nunca hay que perder.

También te puede interesar:

Author: Milena

Girona, 1985. Escribo sobre música y cultura, traduzco y enseño. Me apasionan el soul y la música negra, el rocanrol, los clásicos y los musicales de serie B, entre otros vicios. Inclinación severa hacia lo pintoresco, la purpurina y el chascarrillo.

Share This Post On

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

3 × tres =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.